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Los Bronces, su origen y el Potro Bronce

Recopilación Histórica realizada por: Nicolás Abarca Zamorano
Publicado: 20 de enero de 2018
La mayor parte de la información fue obtenida del artículo publicado el 21 de junio de 2005 por Guillermo Rojas Fioratti, en el portal Caballos y Rodeo http://www.caballoyrodeo.cl/

Diego Vial Guzmán. Fuente: MyHeritage

El nombre de la localidad se debe al antiguo criadero de caballos Los Bronces fundado en 1886 por don Diego Vial Guzmán, quien nació en 1859 hijo de Don Juan de Dios Vial Guzmán y Doña Rosa Guzmán Guzmán. Estuvo casado con Eugenia Larraín Valdés, con la cual tuvo 4 hijos: Diego; Blas; Hernán; y Eugenia.

Su criadero de caballos tomó como línea fundadora el potro "Bronce" nacido en 1881 en el criadero Aculeo (Propiedad de Pedro de las Cuevas) y que figura con el número 1 de los Registros Genealógicos de la Raza del Caballo Chileno. Fue inscrito el día 1 de octubre de 1893, convirtiendo al Caballo Chileno en la raza con registro más antiguo en Sudamérica, teniendo también el cuarto registro más antiguo en todo el hemisferio occidental.

Potro "Bronce". Fuente: Montory Gajardo, A. (2011). Grandes Caballos del Sur de América TomoII

El potro "Bronce" era hijo de la yegua aculeguana "Codicia". Francisco Antonio Encina lo describe como "potro bayo aleonado, de 1,46 m. de alzada por 1,82 m. de cincha, dos pies blancos y estrella en la frente... tenía la marca de Aculeo" (Anuario 1954).

Yegua "Codicia". Fuente: Montory Gajardo, A. (2011). Grandes Caballos del Sur de América TomoII

Yegua "Codicia". Fuente: Montory Gajardo, A. (2011). Grandes Caballos del Sur de América TomoII

Además, sobre el origen del potro "Bronce" señala "entre un grupo de yeguas trilladoras de la hacienda de Aculeo que fueron con sus potrillos marcados a trillar al fundo del señor Rozas, quedó una, tal vez por accidente, que no se recogió hasta el año siguiente. El señor Letelier, al mandar por la yegua, escribió al señor Rozas pidiéndole la madre y diciéndole que conservara el potrillo, que ya tenía un año, como obsequio de Aculeo.

El señor Rozas lo dejó entero y lo bautizó con el nombre de "Alquitrán". Cuando algunos años más tarde el señor Vial le propuso comprarle un potro, le presentó (el señor Rozas) para que escogiera el "Alquitrán", atribuyéndole la paternidad del "Codicia" que ya tenía cierta nombradía como caballo de corrales, y un potro mestizo de "Leopardo" hijo de un caballo de coche de Maule, e inscrito el mismo en la sección de animales de tiro, el cual falsificó un origen que lo hacía de pura sangre chilena. El señor Vial, con buen ojo, escogió el "Alquitrán" que con el nombre de Bronce fue el fundador de su criadero" (Anuario 1954).

Don Diego Vial Guzmán adquirió también "tres yeguas hijas de "Ñato", nietas del "Tordillo Trotador" que don Pedro de Las Cuevas legó a don Rafael Martínez, de Paine; y 13 madres más escogidas entre los restos dispersos de las antiguas crianzas de chilenos" (Anuario 1954).

A juicio de don Francisco Antonio Encina, don Diego Vial Guzmán con su criadero Los Bronces realizó "un esfuerzo tenaz, sostenido durante cerca de cuarenta años en pro del mejoramiento del caballo chileno. Su fundador no escatimó sacrificios ni tiempo: ha consagrado una atención preferente, casi exclusiva a la realización de los objetivos... bien definidos.

El primero fue la alzada, quiso levantar la talla del caballo criollo a 1,50 m. y más en los machos, y 1,46 m. en las hembras. Se propuso, en seguida, dar distinción a la primitiva raza criolla que sólo la tenía accidentalmente en uno que otro ejemplar como "Bayo León" y "Angamos I", afinando la cabeza, el cuello y la piel. Secundariamente, fijó su atención en la estructura misma del animal, que procuró corregir, concediendo gran importancia a la cincha o sea al perímetro toráxico, y a la solidez del lomo. Las cualidades y las aptitudes del animal no se tomaron para nada en cuenta en esta selección. Finalmente, el objetivo debía alcanzarse dentro del pie forzado de la reproducción consanguínea, de los animales que formaron la base primitiva del criadero. Ningún nuevo ejemplar, aún de las mismas sangres del "Codicia" y "Ñato", troncos principales de los fundadores, ha venido desde afuera a refrescar la sangre o a corregir defectos de los progenitores, que se consolidaron, lo mismo que sus buenas conformaciones, con la prolongada reproducción consanguínea" (Anuario 1954).

Esta idea fuerza de don Diego Vial Guzmán plasmada en su criadero hizo que sus productos adquirieran un tipo propio y bien definido.

Según sostiene Encina "el potro "Bronce" se reprodujo exclusivamente en el fundo de su dueño, el señor Vial, con yeguas adquiridas especialmente para alcanzar los resultados que este caballero se propuso". Entre las madres, tiene especial importancia el lote de tres hijas del "Ñato", porque de "Bronce" y de una de ellas, "Esperanza" N.o 12, procedieron los dos potros con que el señor Vial continuó su tarea: "Colocolo I", N.o 23, y "Cucurucho" N.o 127¨.

Las tres yeguas hijas de "Ñato" fueron "Viuda" ("Varina"), nacida en 1877; "Novicia" ("Negra"), nacida en 1884; y "Esperanza" ("Coipa de Chimbarongo"), todas nietas del potro "Tordillo Trotador" legado por don Pedro de las Cuevas a su representante, don Rafael Martínez.

Sobre el tipo de estas yeguas Encina comenta "estas tres yeguas... guardan entre sí bastante analogía, y a pesar de los cruzamientos con familias extrañas sufridos por el antepasado cuevano, conservan bastante el sello de algunos de los restos de estirpes cuevanas que llegaron hasta nosotros. Son yeguas largas, de bastante masa y buena alzada; de cabeza corta, cuadrada, muy distinta de la característica de la estirpe cuevana del "Caldeado", y bastante distinguidas, como que derivan de uno de los reproductores más seleccionados de su época" (Anuario 1954).

Sobre la descendencia de los productos de Los Bronces Encina manifiesta "los hijos de "Bronce" marcaron desde el primer momento un avance en la talla y ganaron en distinción, sin perder nada de la cincha ni del excelente dorso de su padre; pero en su casi totalidad heredaron la insuficiencia de antebrazos y de piernas con relación al tronco amplio y robusto, y dejaron entrever una ligera tendencia a la estrechez de cascos, defectos ambos, que fatalmente tenían que agravarse en la reproducción consanguínea, y que sólo habría sido posible contrarrestar con un cruzamiento de sangre "Angamos" dado oportunamente" (Anuario 1954).

El potro "Bronce" murió en 1912, y el criadero Los Bronces desapareció a mediados de 1940, tras el fallecimiento de Don Diego Vial en 1938.


BIBLIOGRAFÍA

Libros
Montory Gajardo, A. (2011). Grandes Caballos del Sur de América Tomo II. Recuperado el 20 de enero de 2018, de https://issuu.com/macarthur2003/docs/generadores_tomo2

Páginas Web
Rojas Fioratti, G. (21 de Junio de 2005). Escudriñando en el Criadero Los Bronces. Caballo y Rodeo. Recuperado el 20 de enero de 2018, de http://www.caballoyrodeo.cl/portal_rodeo/site/artic/20050621/pags/20050621000001.html
Diego Vial Guzmán. Genealogía Chilena en Red. Recuperado el 20 de enero de 2018, de http://www.genealogiachilenaenred.cl/gcr/IndividualPage.aspx?ID=I32327
Sociedad Nacional de Agricultura. Recuperado el 20 de enero de 2018, de https://portalsna.msys.cl/login


Lo de Cuevas, su origen, sus caballos y la Independencia de Chile

Recopilación Histórica realizada por: Nicolás Abarca Zamorano
Publicado: 20 de enero de 2018

Pedro de las Cuevas. Fuente: Criollo-Horse.com

DON PEDRO DE LAS CUEVAS

Para saber el origen del sector Lo de Cuevas debemos remontarnos a 1513, año en que nace Juan Bautista de Cuevas y Bustillos Terán en Sahagún, León, España. Este personaje entró al actual territorio chileno en abril de 1540 con Villagra para unirse a la expedición conquistadora de Pedro de Valdivia, con la que llegó al valle del Mapocho el 13 de diciembre de ese mismo año. Allí residió siempre, siendo regidor de nuestra capital es seis oportunidades, alcalde de la misma siete veces, corregidor en dos oportunidades y trabajo como encomendero de indios. Tenía un criadero de caballos, los que vendía al Real Ejército para combatir en la Guerra de Arauco.

Los descendientes de Don Juan siguieron ligados a la crianza de caballos hasta llegar a su nieto en quinto grado Don Pedro Esteban de las Cuevas y Guzmán, un hacendado y terrateniente chileno del siglo XIX, fundador y arquitecto de la línea de caballos “cuevana”, la más famosa y antigua estirpe de caballos de raza pura chilena.

Don Pedro​ nació en la hacienda de sus padres llamada "El Parral de Doñihue", siendo bautizado en la parroquia de dicha localidad en el año 1775. Fue el mayor de los hijos y heredero universal de Don José de las Cuevas y Cárdenas,​ hacendado y terrateniente, dueño también de la estancia "Quimávida" en Doñihue (actualmente, junto con El Parral, territorio de la comuna de Coltauco), y como gran señor, fue empadronado entre la nobleza del corregimiento de Colchagua junto a su mujer y sus dos hijos en el Censo General de Chile de 1787, el cual a su vez, era primo hermano del General Don Ignacio de la Carrera y de las Cuevas (padre de los célebres hermanos Carrera) y también del Teniente Coronel Don Bernardo de las Cuevas y Ladrón de Guevara (héroe de la Batalla de Rancagua).

Fue Don Pedro de las Cuevas el prototipo del antiguo y mítico “patrón de fundo” de la zona central de Chile y uno de los más ricos hacendados y terratenientes del valle de Rancagua. Su vasta hacienda “El Parral de Doñihue”, estaba ubicada en la actual provincia de Cachapoal, a orillas del río homónimo. Fue dueño también de un gran fundo llamado "La Posada" en Linderos y de otro en Angostura de Paine. Pionero en la crianza sistemática y planificada de ganado vacuno y, sobre todo caballar, había perdido Don Pedro varios dedos de su mano derecha laceando animales, por lo que sus amigos más cercanos lo apodaban el "Manco Cuevas". Como gran y eximio jinete, organizaba en su hacienda grandes rodeos, que se constituyeron en uno de los antecedentes históricos del rodeo chileno, deporte nacional de Chile.

Como acérrimo y decidido patriota, colaboró en todo lo que estuvo a su alcance con la causa independentista. Proporcionó cientos de caballos de su propio criadero al ejército patriota. Primo en segundo grado de los hermanos Carrera, cultivó una profunda amistad con Don Juan José Carrera, que fue quien llevara a Don Pedro al palacio presidencial de Santiago para presentárselo a su hermano el General Don José Miguel Carrera, Presidente de Chile en ese momento.

Gran amigo también de Don Manuel Rodríguez Erdoíza, a quien escondió en varias oportunidades en su casa patronal, fue quien lo proveyó de caballos durante la Reconquista, contribuyendo de esta manera a la independencia de Chile. En una oportunidad, díjole muy emocionado Don Manuel a Don Pedro, en agradecimiento por tantos servicios prestados a la causa patriota: "¡Quiera Dios, Don Pedro, que Chile pague a usted alguna vez estos servicios que hace por la santa causa que defendemos!".


CABALLOS CUEVANOS

Don Pedro de las Cuevas y Guzmán fue uno de los criadores más famosos y trascendentes de la historia de la raza chilena de caballos. ​Sus conocimientos zootécnicos los adquirió desde niño y de manera autodidacta, ya que su padre, Don José de las Cuevas y Cárdenas, ya contaba con un criadero bien formado con caballos criollos en la segunda mitad del siglo XVIII, siguiendo la tradición criadora de su familia en nuestro país, desde la época de la Conquista. Así, fue escogiendo los mejores ejemplares para finalmente dar origen a tres castas o familias de caballos "cuevanos", cada una de acuerdo con la función que desempeñaban en el campo.

De su criadero “El Parral", vienen los más importantes ejemplares fundadores de linajes que llegan hasta el día de hoy en nuestro país, como el célebre potro “El Caldeado”, "el primer potro con antecedentes claros, de raza chilena, nacido alrededor de 1840, con el mérito de ser el potro criollo 'conocido' más antiguo de Sudamérica" y padre del "Bayo León" (nacido en 1858); "El Quebrado", "el más grande Jefe de la Raza de todos los tiempos" -bisabuelo del famoso "Angamos I"-; el "Traidor" -tatarabuelo del "Africano"-; las madres de "Guante II" y "Cristal I" -bisabuelo de "Estribillo" y "Taco"-; el "Halcón I", etc, etc.


LAS TRES FAMILIAS DE CABALLOS CUEVANOS

  • El "veloz de carrera" o "canchero", al que Don Pedro prestaba la mayor atención, ya que era un gran aficionado a ésta práctica. Estos caballos de carrera resultaron invencibles en todas las canchas de la época en las que compitieron. El reproductor que le proporcionó lo mejores caballos en velocidad fue "El Caldeado", potro que reunía condiciones excepcionales de personalidad, como su buen temperamento, inteligencia y nobleza, sin embargo, este ejemplar no poseía una morfología armoniosa ni perfecta, pero si tenía una musculatura formidable. "El Caldeado" engendró una vasta descendencia que llega hasta el día de hoy, caracterizada por su gran agilidad, docilidad y mansedumbre a toda prueba, además de poseer una notable aptitud para las carreras. Este tipo de caballo, junto con el "trotador de brazo", fueron entrando en un progresivo desuso en 1845 con la introducción en Chile del caballo inglés de carrera.

  • El "trotador de brazo" o "vistoso", apropiado para paseos públicos y "para lucir a sus jinetes en las fiestas de pueblo". Los de "trote braceado”, eran los más apetecidos por el jinete de lujo de la gran ciudad. Se trataba del caballo característico de hombre aristocrático de Santiago de Chile de 1850, el caballo predilecto del "señorito" de la sociedad santiaguina. Era éste un caballo mucho más basto y grueso que el caballo tipo “de carrera”, y poseía formas redondas y musculosas, exhibiendo una gran talla o alzada, próxima a las siete cuartas, es decir entre 155 y 165 centímetros, y “una vistosa presencia”. Respecto de este tipo de caballo.

  • El "corralero", que era perfecto para las labores propias del campo, ya sea en corrales cerrados o en rodeos a campo abierto o en la montaña. Se caracterizaba por ser dócil a la rienda, muy valiente y de gran coraje. Este tipo de caballo "cuevano" es el que finalmente prosperó y su descendencia llega hasta nuestros días, siendo el origen del caballo chileno "corralero", de gran belleza y asiduamente usado en nuestro deporte nacional, el Rodeo Chileno.


FAMILIA Y DESCENDIENTES

Contrajo matrimonio Don Pedro Esteban de las Cuevas y Guzmán en la iglesia parroquial de Doñihue el 28 de mayo de 1807,​ con su prima en segundo grado Doña María de la Cruz Bravo de Naveda y Ahumada,​ también perteneciente a antiguos y distinguidos linajes de la conquista de Chile, hija de Don Pedro Bravo de Naveda y de las Cuevas​ y de Doña Agustina de Ahumada Tello de Guzmán y Molina. Fueron padres de:

  1. Don José Manuel de las Cuevas y Bravo de Naveda,​ quien heredó de su padre una gran hijuela de la hacienda "Lo Cuevas" y el fundo "La Isla", de 150 cuadras planas de terreno en el antiguo Departamento de Caupolicán, valle de Colchagua, además de varios de los mejores caballos "cuevanos" del criadero familiar. Fue dueño de una mina de plata en Copiapó. Cultivó una gran amistad con su consuegro Don Manuel Portales y Fernández de Palazuelos, mientras éste fue Gobernador de Rancagua.​ Contrajo matrimonio con su prima en segundo grado Doña María del Carmen de las Cuevas y de la Vega, nacida en Coltauco (hija de Don José María de las Cuevas y Pérez de Valenzuela,​ Oficial del Regimiento de Milicias de Caballería "Dragones de Sagunto" de Rancagua, y de Doña Francisca de la Vega y Feliú), con descendencia De las Cuevas de las Cuevas, Portales de las Cuevas, Beaumont Portales,​ Beaumont Contreras, Beaumont Herrera, Lavandero Beaumont, De las Cuevas Portales, De las Cuevas Valdivieso, Guzmán de las Cuevas, De las Cuevas Ramírez, Droguett de las Cuevas, Díaz de las Cuevas, entre otras.
  2. Don Gabriel de las Cuevas y Bravo de Naveda, casado con Doña María de Zúñiga, con sucesión De las Cuevas Zúñiga, De las Cuevas Valdivieso, De las Cuevas de las Cuevas, De las Cuevas Rojas, De las Cuevas del Pozo-Silva, entre otras.
  3. Don Bartolomé de las Cuevas y Bravo de Naveda.
  4. Don José de los Dolores de las Cuevas y Bravo de Naveda.
  5. Don Manuel de las Cuevas y Bravo de Naveda, casado en Doñihue en 1836 con Doña Mercedes Moreno.
  6. Don José Gabriel de las Cuevas y Bravo de Naveda, casado en Doñihue en 1832 con su prima Doña María de las Cuevas y Espinosa.


A la muerte de Don Pedro de las Cuevas (28 de marzo de 1861) se remataron sus cuantiosos bienes en 1862, de entre los que destacaban grandes manadas de caballos y yeguas "cuevanas", que fueron adquiriendo los principales criaderos de la zona central de Chile, perpetuándose de esta manera, hasta el día de hoy, la sangre "cuevana" en los caballos de raza pura chilena. Y a raíz de la importancia y fama de este vecino de Coltauco, el sector donde estaba ubicado su criadero de denomina hasta la actualidad "Lo de Cuevas".


BIBLIOGRAFÍA

Libros
Mujica de la Fuente, J. (1986). Nobleza Colonial de Chile. Linajes Españoles. Editorial Zamorano & Caperán, Santiago de Chile.
Prado Prieto, U. (1914). El Caballo Chileno, 1541 a 1914. Estudio zootécnico e histórico hípico. Imprenta Santiago, Santiago de Chile.
Manríquez Belmar, F. (1970). El campo chileno de antaño y hogaño. Talleres de Arancibia, Santiago de Chile.
Guajardo, E. (2010). Manuel Rodríguez. Historia y Leyenda. RIL Editores, Santiago de Chile.
Latcham, R. (1932). Vida de Manuel Rodríguez, el guerrillero. Editorial Nascimento, Santiago de Chile.

Páginas WEB
Juan Bautista de Cuevas y Bustillo Terán, Fundador de Santiago. Geni. Recuperado el 20 de enero de 2018, de https://www.geni.com/people/Juan-Bautista-de-Cuevas-y-Bustillo-Ter%C3%A1n-Fundador-de-Santiago/6000000000844124216
Wikipedia (Octubre 2017). Pedro de las Cuevas y Guzmán. Wikipedia. Recuperado el 20 de enero de 2018, de https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_de_las_Cuevas_y_Guzm%C3%A1n
Montory Gajardo, A. Historia del Caballo Chileno de Pura Raza. Criollo-Horse.com. Recuperado el 20 de enero de 2018, de https://www.criollo-horse.com/es/historia-del-caballo-chileno-de-pura-raza-capitulo-ii.html